En febrero de 2020, la Comisión de la OMS, UNICEF y The Lancet que tuve el honor de copresidir, recomendó situar la infancia en el centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), señalando que el cambio climático amenaza en especial a la infancia y que los Estados deben ser conscientes de ello y actuar en consecuencia, ahora y en el futuro. La Comisión ha instado a los gobiernos a crear un departamento transversal o algún mecanismo de alto nivel similar encargado de coordinar las iniciativas en favor de la infancia, impulsar medidas concebidas pensando en las niñas y los niños y evaluar el efecto de todas las políticas en est sector de la población.[1]
Clark, H., Coll-Seek, A. M., Banerjee, A., Peterson, S., Dalglish, S. L., Ameratunga, S., Balabanova, D., Bhan, M. K., Bhutta, Z. A., Borrazzo, J., Claeson, M., Doherty, T., EI-Jardali, F., George, A. S., Gichaga, A., Gram, L., Hipgrave, D. B., Kwamie, A., Meng, Q …. Costello, A. (2020). A future for the world’s children? A WHO-UNICEF-Lancet Commission. The Lancet, 395(10224), 605-658. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(19)32540-1
Extendemos esta urgente recomendación por las muchas formas con las que el cambio climático está afectando negativamente a los niños y las niñas, sobre todo a los más pequeños, hasta el punto de poner en peligro los avances conseguidos en las últimas décadas en todo el mundo en materia de salud y bienestar infantiles.
Amenazas para la salud infantil
Uno de los efectos cruciales puede apreciarse en la salud infantil. Se calcula que el 88 % de la carga existente por enfermedades atribuibles al cambio climático afecta a menores de 5 años, tanto en los países industrializados como en los que están en vías de desarrollo.[2][3]
Zhang, Y., Bi, P., & Hiller, J. E. (2007). Climate change and disability-adjusted life years. Journal of environmental health, 70(3), 32-36.
UNICEF. (2021). The climate crisis is a child rights crisis: Introducing the Children’s Climate Risk Index. https://www.unicef.org/media/105376/file/UNICEF-climatecrisis-child-rights-crisis.pdf
El cambio climático también influye en la malnutrición infantil. Los índices de desnutrición han aumentado de forma considerable desde el 2015, en parte debido a los fenómenos meteorológicos extremos.[4] En 2019, 34 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria grave por motivos climáticos, lo que supone un aumento del 17 % con respecto al 2018.[5] Aunque la malnutrición infantil ha disminuido en todo el mundo durante las últimas décadas, en los países de renta media y baja aún la padece uno de cada tres niños, muchos de ellos menores de 5 años.[6]
Niles, M. T., Emery, B. F., Wiltshire, S., Brown, M. E., Fisher, B., & Ricketts, T. H. (2021). Climate impacts associated with reduced diet diversity in children across nineteen countries. Environmental Research Letters, 76(1). https://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/abdOab
Red de Información sobre Seguridad Alimentaria. (2020). Global report on food crises. Joint analysis for better decisions. https://www.wfp.org/publications/2020-global-reportfood-crises
UNICEF. (2019). The State of the World’s Children 2019. Children, food and nutrition: growing well in a changing world. https://www.unicef.org/reports/state-of-worlds-children-2019
Por supuesto, la malnutrición está vinculada a la pobreza. Según el Banco Mundial, si no se hace nada para paliar los efectos del cambio climático, de aquí a 2030 podrían caer en la pobreza extrema entre 32 y 132 millones de personas más.[7]
Jafino, B. A., Walsh, B., Rozenberg, J., & Hallegatte, S. (2020). Revised Estimates of the Impact of Climate Change on Extreme Poverty by 2030, Policy Research Working Paper No. 9417. World Bank. https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/34555
Desplazamientos forzosos durante la infancia
Muchos niños y niñas se ven obligados a desplazarse debido al cambio climático. Más de 500 millones viven en zonas propensas a las inundaciones, y 160 millones, en lugares con sequías graves.[8] Según un estudio realizado en Somalilandia se calcula que hay cerca de un millón de personas desplazadas de este territorio, de las cuales unas 450 000 son menores que en su mayoría han tenido que abandonar su casa debido a la sequía.[9]
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. (2020). We need to do better. Policy brief for enhancing laws and regulations to protect children in disasters. https://disasterlaw.ifrc.org/sites/default/files/media/disasterlaw/2020-08/We-Need-To-Do-BetterFinal-En.pdf
Oficina de Investigación de UNICEF – Innocenti. (2019). No Mother Wants Her Child to Migrate. Vulnerability of children on the move in the Horn of Africa. UNICEF Office of Research – Innocenti, Florence. https://www.unicef-irc.org/publications/pdf/Child-Migration-Horn-of-Africa-part-1.pdf
Solo en el año 2019, en todo el mundo casi 80 millones de personas (de las cuales entre 30 y 34 millones eran menores) tuvieron que desplazarse debido a conflictos, efectos del cambio climático y casi 400 desastres naturales.[10][11] En el primer semestre de 2020, casi 10 millones más de personas se desplazaron debido a otros desastres naturales.[12]
ACNUR. (2021). UNHCR Refugee Population Statistics Database. Retrieved 4 June, 2021, from https://www.unhcr.org/refugee-statistics/
Centro de Supervisión de Desplazamientos Internos. (2020). Grid 2020. Global Report on Internal Displacement 2020. https://www.internal-displacement.org/global-report/grid2020/
Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas [UNOCHA]. (2019). Climate change will continue to exacerbate vulnerabilities. https://gho.unocha.org/global-trends/climate-change-will-continue-exacerbatevulnerabilities#footnote-paragraph-14 7-1
Interrupción de la educación
Uno de los posibles efectos de los desplazamientos es que los niños y las niñas dejen de ir a la escuela. El acceso a los servicios esenciales y a la educación (incluidos los programas de enseñanza para la primera infancia) no resulta nada fácil para quienes han tenido que abandonar su país. Los desplazamientos internacionales debidos al cambio climático o a desastres naturales no se reconocen jurídicamente en la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados[13], así que estos motivos aún no se consideran válidos para solicitar la condición de refugiado.
ACNUR, sin fecha. Climate change and disaster displacement. https://www.unhcr.org/climate-change-and-disasters.html
En consecuencia, los niños desplazados por desastres naturales y efectos del cambio climático suelen tener más dificultades para acceder a los servicios sociales y sanitarios esenciales que aquellos cuya condición de refugiado se ha reconocido oficialmente. Y al carecer de protección jurídica, en muchos casos corren el riesgo de separarse de sus padres y madres, perder a otros miembros de la familia o caer en las redes del narcotráfico o los matrimonios prematuros, lo cual tiene graves implicaciones sociales y deja heridas psicológicas profundas.
Durante la sequía de 2010-11 en el Cuerno de África, por ejemplo aumentó de forma considerable el número de matrimonios prematuros debidos a la desesperación de las familias, que vendían a sus hijas a cambio de ganado.[14]
UNOCHA. (2019). Climate change will continue to exacerbate vulnerabilities. https://gho.unocha.org/global-trends/climate-change-will-continue-exacerbatevulnerabilities#footnote-paragraph-147-1
El cambio climático también ejerce una enorme presión sobre la sociedad, especialmente en entornos ya frágiles, y puede provocar escasez de recursos y desplazamientos de población masivos. Cuando está en peligro la disponibilidad de techo, agua, saneamiento y seguridad alimentaria; aumenta el riesgo de mortalidad, morbilidad, explotación, daños físicos y violencia de género durante la infancia.[15][16][17]
Venton, C. C. (2011). The benefits of a child-centred approach to climate change adaptation. UNICEF, Plan International. https://www.uncclearn.org/wp-content/uploads/library/unicef02.pdf
Bodanac, N., Hyslop, D., & Valente, R. (2016). Understanding the climate-conflict nexus from a humanitarian perspective: a new quantitative approach, Occasional Policy Paper 017. United Nations Office for the Coordination of Humanitarian Affairs. https://www.unocha.org/sites/unocha/files/Understandingtheclimate-conflictnexus.pdf
Pegram, J., & Colon, C. (2019). Are climate change policies child-sensitive? A guide for action: Summary. UNICEF. https://www.unicef.org/globalinsight/media/646/file/are-climate-change-policies-childsensitive-2019.pdf
Todo esto tiene lugar durante la primera infancia, una fase clave del desarrollo infantil. Para desarrollar plenamente su potencial, a lo largo de su vida las niñas necesitan los cinco elementos interrelacionados que forman un cuidado cariñoso y sensible: buena salud, nutrición adecuada, protección y seguridad, atención receptiva y oportunidades para el aprendizaje temprano.[18] Sin embargo, en muchos casos no tienen acceso a estos componentes.
Organización Mundial de la Salud, UNICEF & World Bank Group. (2018). Nurturing care for early childhood development: a framework for helping children survive and thrive to transform health and human potential. Geneva: World Health Organization.
La inversión escasa en el desarrollo de la primera infancia tiene efectos a largo plazo en la capacidad de los niños de desarrollar plenamente su potencial.[19] Además, la exposición a factores de estrés relacionados con el clima durante los primeros años de vida también afecta negativamente a las generaciones futuras.[20]
UNICEF. (sin fecha) Early childhood development: For every child, early moments matter. https://www.unicef.org/early-childhooddevelopment
Van Susteren, L. (2020, 19 November). Our children face “pretraumatic stress” from worries about climate change. thebmjopinion. https://blogs.bmj.com/bmj/2020/11/19/our-children-facepretraumatic-stress-from-worries-aboutclimate-change/
Dar prioridad a la infancia sale rentable
Durante las últimas tres décadas, ha aumentado drásticamente la cantidad de niños y niñas que sobreviven a sus primeros meses y años de vida: la mortalidad antes de los 5 años de edad se ha reducido casi en un 60 % desde 1990.[21] Sin embargo, muchos de ellos no prosperan en esa fase crucial de la infancia, ni en otros momentos importantes de su desarrollo hasta llegar a la adolescencia.
Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil. (2019). Levels and trends in child mortality. Report 2020. https://www.un.org/development/desa/pd/news/levels-and-trends-childmortality-2020-report
Además de ser un deber moral, priorizar el desarrollo de la primera infancia también tiene sentido desde el punto de vista económico. Según los estudios publicados en la serie de 2016 de The Lancet sobre desarrollo de la primera infancia para añadir servicios en favor del desarrollo de la primera infancia a los paquetes ya existentes de servicios sanitarios y de nutrición, bastaría un gasto de 0,50dólares por persona y año.[22] El Marco para el cuidado cariñoso y sensible señala que, por cada dólar gastado en desarrollo de la primera infancia, la rentabilidad de la inversión puede llegar a los 13 dólares.[23] Sin embargo, todavía no hay ningún país que priorice esta cuestión.
Richter, L. M., Daelmans, B., Lombardi, J., Heymann, J., Boo, F. L., Behrman, J. R., Lu, C., Lucas, J. E., Perez-Escamilla, R., Dua, T., Bhutta, Z. A., Stenberg, K., Gertler, P., Darmstadt, G. L., & Paper 3 Working Group and the Lancet Early Childhood Development Series Steering Committee. (2017). Investing in the foundation of sustainable development: pathways to scale up for early childhood development. The Lancet, 389(10064), 103-118. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(16)31698-1
Organización Mundial de la Salud, UNICEF & World Bank Group. (2018). Nurturing care for early childhood development: a framework for helping children survive and thrive to transform health and human potential. Geneva: World Health Organization.
La Comisión de la OMS, UNICEF y The Lancet ha observado que ningún país, ni pobre ni rico, garantiza las condiciones necesarias para que las niñas gocen de buena salud hoy y vivan en un entorno saludable en el futuro.
Los Estados deben hacer acopio de voluntad política para ayudar a la infancia
Dadas las enormes dificultades que afrontan las niñas en contextos de fragilidad, debido al cambio climático entre otros factores, se necesitará una voluntad política enorme para garantizar los cinco componentes del cuidado cariñoso y sensible.
En primer lugar, los gobiernos y los responsables de las políticas deben percatarse de la conexión directa que existe entre el desarrollo de la primera infancia y el cambio climático. Asimismo, necesitamos desesperadamente invertir más en servicios basados en pruebas que ayuden a los cuidadores y garanticen que los niños, sobre todo a los más desfavorecidos, empiecen sus vidas lo mejor posible.
Por otro lado, debemos integrar las políticas relativas al desarrollo de la primera infancia con aquellas orientadas a mitigar el cambio climático y adaptarse a él, lo que significa tener en cuenta a la infancia en todas las políticas para impulsar medidas que mejoren la igualdad y sitúen a la población más vulnerable (es decir, los niños y las niñas) en el centro de todas nuestras iniciativas.
Si bien la primera infancia es un periodo de mayor vulnerabilidad al riesgo, también es un momento de la vida en el que las intervenciones dan mayores resultados y permiten reducir los riesgos. Para que sean eficaces, este tipo de iniciativas se deben integrar en los sistemas ya existentes de sanidad, enseñanza y protección social e infantil. Ya hay muchas medidas conocidas, y algunos de los proyectos de menor coste aportan beneficios inmediatos, a largo plazo e intergeneracionales.[24][25]
Venton, C. C. (2011). The benefits of a child-centred approach to climate change adaptation. UNICEF, Plan International. https://www.uncclearn.org/wp-content/uploads/library/unicef02.pdf
Clark, H., Coll-Seek, A. M., Banerjee, A., Peterson, S., Dalglish, S. L., Ameratunga, S., Balabanova, D., Bhan, M. K., Bhutta, Z. A., Borrazzo, J., Claeson, M., Doherty, T., EI-Jardali, F., George, A. S., Gichaga, A., Gram, L., Hipgrave, D. B., Kwamie, A., Meng, Q …. Costello, A. (2020). A future for the world’s children? A WHO-UNICEF-Lancet Commission. The Lancet, 395(10224), 605-658. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(19)32540-1
Las vidas de millones de niños y niñas están sufriendo las graves consecuencias de lo que está ocurriendo en nuestro sistema climático, y el número de víctimas está abocado a aumentar en los próximos años. Se calcula que, en el año 2040, uno de cada cuatro niños vivirá en zonas con recursos de agua sumamente limitados.[26]
El cambio climático tiene un impacto tremendamente preocupante en las niñas y niños pequeños. Es urgente hacer algo al respecto. Hay que seguir investigando y dar con soluciones. Las comunidades que se ocupan de la primera infancia y el cambio climático tienen que actuar de manera conjunta, por el bien de la infancia de hoy y de las generaciones venideras.[27]
Pegram, J., & Colon, C. (2019). Are climate change policies child-sensitive? A guide for action: Summary. UNICEF. https://www.unicef.org/globalinsight/media/646/file/are-climate-change-policies-childsensitive-2019.pdf
Pegram, J., & Colon, C. (2019). Are climate change policies child-sensitive? A guide for action: Summary. UNICEF. https://www.unicef.org/globalinsight/media/646/file/are-climate-change-policies-childsensitive-2019.pdf








